El baño del bebé

Bañar a bebés! La primera vez que toca hacerlo…es toda una odisea. Cómo cogerlos? Cómo lavarlos? Estará el agua caliente en exceso? Estará fría? Cómo sacarlos de la bañera y ponerlos en la toalla? Por esas dudas todos hemos pasado. Y una vez que pasa el primer baño del bebé…todo es más fácil y se acaban los miedos.

Es algo curioso, por lo menos para nosotros. La primera vez que vimos como el pediatra cogía a la señorita-bebé, nos dio pánico. Hay que ver con la tranquilidad que este hombre cogía a la niña y la movía para todos lados. ¡Y tenía horas!!! Te das cuenta que con miedo no adelantas nada, y que sí, que hay que cogerlos con cuidado, pero no con miedo. Y así, entre que van pasando unos días desde que nace, la vas cogiendo más y más, te acostumbras al bebé, y el bebé a ti…llega el momento que hay que bañarla.

La bañera del bebé

Nuestra bañera, es bastante cómoda, tanto, bañarse para ella, como para nosotros bañarla. Es bañera cambiador. Dentro de la bañera, trae una especie de cabezal, para que la cabeza no se le mueva cuando la bañas, una goma antideslizante donde apoya el culito, y un tope que le queda justo entre las dos piernas. Es bastante completa. Pero eso no quita, que, aunque sea la bañera para bebés más segura del mundo, te de un respeto enorme bañarla la primera vez. Teníamos un medidor de temperatura, que nos vino muy bien para que el agua estuviese siempre entre 35-37º.

Y allí que nos pusimos la primera vez los dos a bañar a la señorita bebé. Bañar a bebés sin romper nada y sin acabar con más agua fuera de la bañera que en ella. Aquello fue maravilloso, ni un llanto, ni un segundo de nervios, todo calma y tranquilidad: con cuidado por la cabeza, con cariño por el tronco, apoyada en el antebrazo para lavarle la espalda y el culito…un espectáculo de baño. Este primer baño lo hicimos entre mamá y papá. Pero una vez que le coges el truquillo, la baña uno de los dos sin problema. Eso sí, mas te vale que esté todo a mano: útiles de aseo del bebé, toalla, body, pañales…y es que es complicado coger las cosas con el bebé en el agua o estando en brazos pero mojado.

Eso sí a los dos meses,, convertidos ya papá y mamá en expertos en bañar bebés, la señorita bebé notó que aquello del baño le gustaba, y empezó a chapotear con los pies como si aquello fuese una piscina, y no un cuarto de baño que hay que secar tras cada baño. Al final no sabes quién se tiene que secar si ella o nosotros.

Bañar bebés en plato de ducha

Con cuatro meses, hicimos una prueba. Nosotros tenemos plato de ducha en el baño y probamos a meternos los tres a ver cómo reaccionaba, si le gustaba o no. La experiencia fue y sigue siendo una pasada. A la señorita bebé le encantó, y a los papás…pues también. Y el cuarto de baño queda bastante más seco que cuando la bañas en la bañera para bebé. Entre una opción y otra, nos quedamos con la del plato de ducha, pero hay que reconocer que bañarse sólo uno de los papás con ella sólo es bastante complicado. Cada día pesa más y es más difícil cogerla. Es ley de vida…

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