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El parto

El parto

Si vas al hospital porque tienes dudas si viene tu hij@ o no y te dejan ya como huésped, más os vale que lo llevéis todo preparado para el parto. La canastilla del bebé ya tenía que estar preparada con antelación. Las prisas no son buenas consejeras y es mejor que la bolsa con la ropa de quién vas a conocer en unas horas y todo lo necesario para los papás esté preparada de antemano.

Un consejo: si la situación lo permite y vais en coche, buscad aparcamiento para no tener que andar con preocupaciones, comed e ir con la mayor tranquilidad que se pueda. Disfrutad en la medida de lo posible cada detalle.

No va a haber persona más importante que mamá durante el tiempo del hospital. Así que papá, hazla sentir importante, mimada, cuidada y motívala.

Dilatación y parto

Van a ser horas de espera y no está de más hacerlo ameno. Reíros, tranquilizaos mutuamente y relajaos. A mamá, si opta por epidural, le van a meter una aguja y unos tubitos por la espalda, así que si papá es aprensivo, mejor que mire si el techo está bien pintado. Con la epidural puesta, y sin poder moverse mucho, toca dilatar.

Que gran misterio las medidas de dilatación. Matrona colocada (o matrón en nuestro caso), dedos en posición, un par de giros y te dicen hasta los centímetros de dilatación de los que está mamá! Un gran matrón que tiene un medidor láser por manos. Saldrás del hospital preguntándote como lo hacen.

Si papá es fumador, a aguantar, y es que no le queda otra. Diez horas de dilatación pueden pasarse rápido o muy lentamente. Todo depende de vosotros, así que tranquilidad. Cuando se vaya acercando el momento lo vais a notar, no es necesario ir contando las contracciones en la maquinita. Saldréis hechos unos expertos pero la señal más clara la dará la cara de mamá. Por mucha epidural que tenga puesta y por mucho que suba la dosis con el botón, su cara, va a ir cambiando conforme se vaya acercando el momento. El cansancio y los nervios empezarán a hacer mella.

En nuestro caso, después de 10 horas y haber dilatado algo más de 6 centímetros, no sabemos debido a que, pero mamá se quedó dormida. Papá corriendo a fumar y a la vuelta ya no hubo descanso.La señorita bebé tenía ganas de que el parto no fuese muy largo. La ginecóloga en faena, papá ayudando tirando de una pierna, y la cabeza asomando como la de una tortuga. Sale un poquito y otra vez para dentro. Hasta que una de las veces ya no vuelve dentro y tienes a tú hij@ aqui. Media hora de parto y un llanto final que hace que todo cambie.

Las lágrimas y lo que no son lágrimas se van a caer por el suelo del paritorio. Algo tan pequeño y ya os ha robado el sentido. Ese primer llanto no es algo que se olvide fácilmente. Si todo va bien y mamá coge al retoño, tened cuidado con el cordón! Puede que sea corto y no hay que tirar.

Ahora toca pesar al recién nacido, mirar el reloj y todo registrado. Como las películas. Lo que no es como en las películas es la placenta. No sale disparada!! Sale después y es una bolsa muy fea que ha mantenido abrigada y en unas condiciones óptimas a la pequeña persona que os acompaña.

Pediatras, revisión al bebé, control a mamá y a la habitación. Llega el momento de presentarle al mundo la cosa más bonita que has hecho en tu vida.

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